II JORNADA CONECTA: AICA, la herramienta para la transparencia de las relaciones en la cadena de valor

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En el marco de los IV Premios Conecta, se celebraron las II Jornadas Conecta, que contaron con la asistencia del director general de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, José Miguel Herrero, y del socio del prestigioso despacho de abogados Garrigues, José Ramón Tenor. Las jornadas se centraron en la presentación de la AICA por parte de su director, como el organismo encargado del control del régimen sancionador de la Ley de la Cadena Agroalimentaria, que tiene como objetivo mejorar su funcionamiento, así como el socio de Garrigues explicó los detalles más relevantes de dicha norma.

El director de la AICA destacó la importancia de esta entidad, que tiene como metas la transparencia y la colaboración con los distintos agentes del sector y la vigilancia de las relaciones comerciales. Sobre la Ley de la cadena Agroalimentaria, en palabras de Herrero, “no va en contra de algunos operadores, sino que en contra de los desequilibrios”.

Desde el pasado 1 de septiembre, se han realizado un total de 894 controles de operaciones comerciales en 183 empresas agroalimentarias del sector de frutas y hortalizas, localizadas en 28 provincias españolas, así como admitido a trámite seis denuncias de todos los sectores y se ha impuesto la primera sanción, que es leve.

El organismo es innovador, ya que no hay ninguno igual en otro país de la Unión Europea. Es también destacable que la normativa partía de una cadena con distintos desequilibrios y desigual reparto de fuerzas, por lo que se establece un marco más justo y más competitivo.

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Uno de los aspectos relevantes que contempla la nueva Ley es en el caso de que no haya contrato entre los operadores. “Entonces se debe demostrar ante la AICA que hay una relación comercial y que se ha hecho todo lo posible para que haya contrato, por escrito”, manifestó Herrero. El propósito de esta regulación de los contratos alimentarios es conseguir una mayor transparencia (afloramiento de la economía sumergida) en las relaciones comerciales, así como regular las prácticas comerciales abusivas.

Igualmente, por parte del despacho Garrigues, el socio José Ramón Tenor, explicó algunos aspectos prácticos para la adaptación de las empresas a la nueva ley y los problemas que pueden surgir en la contratación que marca esta legislación. Tenor afirmó que “esta ley no cambia las reglas de la economia de mercado, pero sí de alguna manera regula su situación”. Puso de relieve los tres focos de la norma: la regulacion, que lo hace la propia ley; la autorregulacion, que la debe hacer el propio sector y el establecimiento del regimen sancionador, que lo aplica la AICA.

En este sentido, la ponencia del letrado de Garrigues aclaró que la ley se aplicará cuando se de una relación de desequilibrio, es decir, cuando haya una relación de dependencia económica de uno sobre otro, con una facturación de más del 30%. “El más fuerte en la relación tiene que regular esa situación” manifestó Tenor: “la mayoría de ocasiones es la distribucion quien tiene formalizados sus contratos. Lo veo más complicado en el campo de los productores y transformadores, esa es mi visión”.

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Tenor afirmó que la ley recoge en un mismo y único texto las distintas regulaciones mercantiles y comerciales que había dispersas en varias normas y de procedimientos, y pretende mejorar el funcionamiento y la vertebración de la cadena alimentaria, así como reducir el desequilibrio en las relaciones comerciales entre los diferentes operadores de la cadena de valor. Concluyó que se debe trabajar en la aplicación de la norma y cómo van adaptando las empresas.